Archivos para agosto, 2008

Yo no sabía que me gustaba la música brasileña hasta que desenredé el hilo negro: Adriana Calcanhotto. Primero fue Justo Agora y entonces la seducción de las dos lenguas de esta mujer, el portugués y el músculo. Es la personificación del mito de Eva, porque después de ella vinieron todas, incluso las primeras Gal Costa, Astrud Gilberto, Rosalia de Souza.

b/n

Hace dos días la redescubrí en su página de internet, me gustó su blog; es recomendable aunque no se le entiendan muchas cosas y es entendible, en otro sentido, porque se trata de una bitácora ampliamente visual. A veces no se necesita decir pío.

Proyecto Rayuela Oh! Matic

Que en realidad es Proyecto Rayuel O Matic, ignoro por qué.

 Si uno pone “rayuela” en imágenes de google, se da cuenta de que el título de la novela de Cortázar se refiere al juego para el que todos nos buscábamos una fichita que nos distinguiera de los demás y empezábamos a tirarla al suelo, esperando darle exactamente al 1, al 2, al 3… al 1|0. En México eso es jugar al avión, nos subíamos a sus alas y brincábamos de a cojito por los asientos. A mí el avión más bien me parecía un niño con cabezota, con un 1 en el hemisferio derecho y un 0 en el izquierdo (pobre niño que tendría las mismas habilidades que yo para la lógica y las matemáticas)

 

Esta es la Rashuela argentina, tan aviciosa como llegar al cielo en vez del 1|0

Esta es la Rashuela argentina, tan ambiciosa como llegar al cielo en vez del 1|0

Pero si uno busca “rayuela” como texto, se encuentra numerosas ofertas y chantajes de resúmenes gratuitos de la novela o de a $1,000 por pieza. No lo vale, voy a menos de la mitad de ella y en todo caso es mejor aprender referencias sobre el jazz y verse en el espejo de sus páginas, de la miserable, contradictoria, erótica, apasionante, triste, loca, existencial, amarga, alegre, jodida, fantástica, existencia de la Maga y Oliveira… el suyo es un brincar de a cojito por la vida, traparse en el avión que nos lleva a revolcones con quien ni siquiera imaginamos, a compartir un vino tinto o aguardiente o aguarrás en la madrugada con perfectos desonocidos, a que te acusen y chantajeen por faltas a la moral en la vía pública. Me ha pasado.

Me puse a seguir leyendo Rayuela y buscaba los nombres desconocidos en internet, me encontré con un proyecto por demás interesante que realmente le hace honor a la escencia del libro: el juego. Visítenlo, me pareció una idea encantadora que me hubiera gustado que se me ocurriera como proyecto en la universidad; también, si no tienes dinero para comprar el libro o en la biblioteca te lo restringen por no entregarlo nunca a tiempo, es una buena opción.

http://espanol.geocities.com/rayuel_o_matic/